El tiempo de concentración de los niños según su edad

La capacidad de fijar la atención de los niños es algo muy variable durante los primeros años de vida, y hasta conseguir que tu hijo se concentre puede parecer una misión imposible.

  Además del esfuerzo que demanda, requiere mucha creatividad, por eso a veces si algo no le llama la atención, puede ser mejor olvídalo y piensa en otra cosa para que te haga caso.

  Mantener la atención es la capacidad mental principal para lograr el resto de los procesos cognitivos, entre ellos la memoria, el pensamiento y el lenguaje. 

 

 Esto es así porque para aprender algo, debemos ser capaces de mantenernos concentrados durante el tiempo necesario, de otra forma simplemente lo olvidaremos. Y los niños aún no tienen la madurez cerebral necesaria como para pasar horas enfocados en una sola tarea, sin embargo la desarrollarán a medida que crezcan.

  La concentración es lo que nos permite aprovechar al máximo la información disponible para comprender y memorizar, por ello es una condición esencial para el aprendizaje, sin la cual es imposible fijar la información.  


Atención y concentración

  La atención es una capacidad mental fundamental para la supervivencia al permitirnos atender a los diversos estímulos de la estimulación externa y activar el organismo para actuar en consecuencia.  

  En cambio la concentración es mantener la atención fija en un estímulo concreto, ignorando la existencia de posibles estímulos que pudieran interferir con el elemento focalizado.

 Concentrarse en algo permite ser capaz de visualizar y obtener la máxima información posible respecto al elemento en cuestión y la aplicación de nuestros recursos cognitivos voluntarios al servicio de contemplar, comprender, procesar o trabajar sobre el estímulo en cuestión. 

  

Tabla del tiempo de concentración de los niños por edades

  Los padres están siempre pendientes de sus hijos, y a veces demasiado, entonces al menor síntoma de fatiga, ya creen que los niños tienen problemas de concentración, si dejan un juego a la mitad, se alarman pensando si pueden tener déficit de atención.   

  La realidad es que en ocasiones piden de sus hijos una atención sostenida en el tiempo para la que no están preparados, y esto es normal, porque la capacidad de concentración no depende de una habilidad especial que tenga el niño, depende simplemente de su edad.

  En la medida que van creciendo, los pequeños van aumentando el tiempo de concentración, sin embargo, la realidad es debemos aprovechar esos minutos en los que tenemos su atención plenamente en cada etapa. 

  Por eso es importante conocer el tiempo de concentración de los niños según la edad que tengan y tener presente que a medida que el niño crece y evoluciona, aumentan los períodos de atención.

 

  El programa de atención a los niños de la University of California San Francisco detalla que el concepto de concentración es más complejo de lo que imaginas, ya que involucra varios procesos mentales como:

1. Control de impulsos, que significa qué tanto puede controlarse tu hijo para hacer otra cosa que le llame más su atención. 

2. Motivación: qué tan atractiva la actividad o la tarea que tiene que realizar.

3. Capacidad para mantenerse quieto y dedicar unos segundos para descubrir de qué trata la actividad.

4. Interés, es decir, si el tema es realmente importante o novedoso para el pequeño.

5. Conocimiento. Depende si ya conoce algún dato anterior de lo que se le está pidiendo.


1 Año

  En su primer año de vida la concentración del bebé es fugaz. Podrá mantenerse atento durante dos o cinco minutos ya que cambiará de foco rápidamente debido a que el menor estímulo a su alrededor llamará su atención.

2 Años

  En el segundo año de su vida, la atención se sigue desarrollando poco a poco. Lo normal es que los niños puedan mantenerse concentrados entre 4 y 8 minutos, aunque algunos pequeños pueden mantenerse atentos más tiempo, unos 10 minutos.

 

3 Años

  La capacidad de concentración puede llegar a alcanzar el cuarto de hora, lo común es que ronde los diez minutos. 

  Hasta esta edad, la concentración se mantiene prácticamente mientras que el tema a tratar les cause verdadero interés, perdiéndola generalmente ante la presencia de estímulos distractores. La atención voluntaria empezaría a surgir y a entrenarse a partir de los tres o cuatro años.

4 Años

  Cuando llegue a esta edad, un niño podrá mantenerse concentrado hasta veinte minutos, aunque es normal que se desconcentre rápidamente y que quiera pasar de una actividad a otra, sobre todo cuando pierde el interés por lo que estaba haciendo.

5 Años

  A partir de los cinco años un niño ya puede mantenerse concentrado en una sola tarea durante alrededor de unos 25 minutos, sin embargo, le resultará difícil mantenerse atento cuando no le interesa.

6 Años

  Al alcanzar su sexto año de vida la atención mejora ya considerablemente, debido al grado de maduración alcanza su cerebro, de manera que el niño puede mantenerse concentrado durante 30 minutos, si bien lo habitual es que se desconcentre después de 15 minutos si la tarea no le motiva.


7 Años

  Ya a esta edad los niños están listos para la escolarización ya que las estructuras frontales del cerebro han alcanzado un mayor grado de madurez. Su atención seguirá mejorando, pero ya podrán mantenerse atentos hasta 35 minutos.

  Debemos aclarar que las actividades escolares también contribuyen a mejorar la atención, de manera que un niño de 10 años ya debe ser capaz de mantenerse concentrado durante una hora.

  Por eso es muy importante que para ayudar a que incrementen este tiempo de concentración, evites interrumpir a tus hijos. Si están haciendo algo deja que continúen sin distraerlos ni preguntándoles nada.

 Y además, si pierden su concentración, regresa la atención pero sin forzarla, una buena idea es hacer preguntas o frases que recuperen su atención.

 Fuentes: Naran Xadul / Psicología y mente / Guía infantil / Etapa infantil

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