¿Por qué es tan importante que tus hijos se duerman temprano?

 Llegar a hacer que un niño se vaya a la cama temprano, y que se quede allí toda la noche, puede ser un gran desafío para todos los padres. Y ya sabemos lo que sucede cuando no descansan lo suficiente. Entonces se irritan, no pueden controlar sus emociones y muchas cosas más. ¡Y no es para nada divertido! 

 Cuando se consigue tener una rutina de acostarse temprano, mis hijos son niños más felices, menos berrinchudos y con más capacidad de aprendizaje en el día.

  

  Existen numerosos estudios que demuestran que dormir temprano a tus hijos les trae enormes beneficios físicos, emocionales y sobre todo cognitivos.

  Es más, esta saludable costumbre de enviar a los niños a dormir temprano no es de ningún modo una cuestión moderna, ya que viene de generación en generación. Hoy, la diferencia es que por fin tenemos un fuerte argumento para hacerlo.

   Muchos y muy reconocidos psiquiatras pediátricos han estudiado la cuestión y afirman que antes era mucho más sencillo que los niños durmieran temprano. 

  Una de las razones es que simplemente cuando caía el sol, no existía luz eléctrica ni muchas actividades que se pudieran hacer a la tenue luz de vela. Pero que a medida que avanzan los años, esto se ha convertido en una tarea mucho más compleja.

 Este mal hábito, afecta enormemente el futuro de nuestros pequeños. Generando problemas de atención, ansiedad y otros trastornos.

¿Es posible cambiar estos hábitos?

 Por supuesto, y es que como todo, pero antes que nada debe haber un aporte muy grande de la familia. Y si se quieren cambiar los hábitos del niño, también deberán cambiar los hábitos de todos.

 Si cuando el niño se acuesta aún escucha ruidos en la casa o personas viendo televisión, luces y otros aparatos encendidos, entonces pensará que todavía es tiempo de jugar y no de dormir.

Cómo ayudar al niño a dormir en su habitación

  Otro de los problemas más comunes es que si el niño es de los que está acostumbrado a dormir con sus padres, no bastará simplemente con pedirle que se cambie a su habitación y su propia cama.

– Pero siempre se puede motivar al niño explicándole que durmiendo en su habitación tendrá más espacio y estará más a gusto. Este espacio será suyo y por eso podrá elegir cómo será.

– Incluso, el niño podrá tener permiso para hacer en su cama lo que no tiene permitido en la de sus padres. Leer un rato dentro antes de apagar la luz,  o por ejemplo meter cualquier juguete.

 Estas son las principales 5 razones de por qué es TAN importante que tus hijos se duerman entre las 6 y las 8 pm:

1. Evitarás los despertares nocturnos de tu hijo

  Los niños que se van más tarde a la cama, les cuesta más trabajo quedarse dormidos y se despiertan más veces en la madrugada.

2. Hará menos berrinches

 Diferentes estudios revelaron que los niños que se acuestan antes de las 9 de la noche tienden a estar menos irritables, agresivos y susceptibles a berrinches.

3. Potenciará sus habilidades cognitivas

 Un estudio japonés demostró que los niños menores de dos años que se dormían tarde tenían mayor posibilidad de sufrir retraso en sus habilidades motoras, de lenguaje y sociales en comparación con los niños que se acostaban temprano

4. Mientras antes se duerman, más descansarán

  Además, la investigación demostró  que lo niños que se acostaban antes de las 9 de la noche dormían 78 minutos más que quienes se acostaban una hora más tarde.

5. Los padres también se benefician

  Así es, porque los padres de los niños que se acuestan temprano tienen menos estrés, un mejor estado de salud mental, y se relajan con mayor facilidad que los padres de los niños que se acuestan más tarde.

  Los expertos sugieren que puede deberse al hecho de que al acostar más temprano a los niños, los padres tienen más tiempo libre para dedicarse a sí mismos, relajarse con calma, disfrutar de otras actividades o incluso irse antes a la cama y tener un sueño más reparador.

Y en tu hogar, ¿a qué hora se duermen tus hijos?

Deja un comentario