¿Qué hacer con un hijo malhumorado y gruñón?

En realidad, el hecho de que se enojen tampoco es algo negativo. Simplemente es una manera de expresarse, lo ideal en estos casos es que le enseñes a enfocarlo y manejarlo de la mejor manera posible.

Suele suceder bastante seguido que le quitamos algo a los niños o incluso cuando les prohibimos que hagan algo comienzan a gritar o llorar. Aquí es normal intentar consolar o pedirle a tu hijo que deje de hacerlo, pero ¿Está bien?

Es muy normal que se intente controlar esta clase de emociones, tanto el enojo como la tristeza es algo que no se considera positivo. No obstante, en realidad no es así, en la actualidad se recomienda tratar las emociones para de esta forma tener una inteligencia emocional desarrollada.

La forma de hacer esto, por lo menos en un principio, es analizando estas emociones, intentando entender de dónde vienen y de esta forma lograr encontrar una manera para manejarlas.

El enojo es algo sumamente común, es una emoción que todos hemos tenido en reiteradas ocasiones desde jóvenes y que, posiblemente, tengamos muchas más en el futuro. Es un sentimiento bastante poderoso que generalmente aparece cuando discutimos con alguien, cuando nos ofenden, nos amenazan, rechazan, etc.

Evidentemente cuando se trata de niños, estos están dando sus primeros pasos en la vida, están conociendo absolutamente todo, incluso sus emociones. Por eso mismo es posible que no sepan cómo manejarlas ni como lidiar con ellas. Aquí es donde entramos en juego nosotros, los adultos.

hijo

Los niños generalmente se enojan bastante seguido y lo demuestran de muchas cosas. Pero algo que jamás debes permitir es darles lo que quieren para que se calmen. De esta forma lo único que estarías logrando es que el pequeño entienda que, si se enoja, conseguirá lo que quiere.

Cómo ayudar a mi hijo a manejar su enojo

  • Explicándolo. Es fundamental que le expliques a tu hijo por que se siente enojado y el motivo de porque las cosas deben ser así. Intenta darle alguna clase de recompensa en el sentido de que cuando sea adecuado, podrán jugar o abrazarse, cosas muy simples. pero sin llegar a sobornarlo con nada.
  • Cuando se dice no a algo, también dile que sí a otra cosa. Básicamente se trata de que, si está haciendo algo que no debería como dibujar sobre la mesa, dile que en la mesa no se puede. Sin embargo, sobre un papel o cuaderno si podrá.
  • Nunca le pegues. La violencia no es la respuesta a absolutamente nada. Si vamos al caso no únicamente empeorara su enojo, sino que además, estarás dando un ejemplo que el pequeño imitara durante toda su vida. Además, los golpes generan una herida emocional que no sana nunca.
  • Jamás grites. Siguiendo con la línea de la no violencia, gritar tampoco es una solución y terminara por hacer sentir peor a tu hijo. No solo eso, sino que también los alejará emocionalmente y su vínculo empeorara.
  • Enséñale a ser positivo. Para evitar que tu hijo sea impulsivo, dentro de lo posible, es importante enseñarle como enfrentarse al problema de manera positiva, intentando analizar la situación y controlando su enojo.
  • El ejemplo es muy importante. Recuerda que los niños aprenden rápidamente a imitar y el ejemplo que le das, le queda grabado en su memoria. Es por eso que deberías analizar cuidadosamente cómo reaccionas a las frustraciones, especialmente frente a él.
  • Hazlo sentir comprendido. Deberás dejar en claro en todo momento que entiendes muy bien por que se encuentra enojado. De esta manera se sentirá comprendido.

Reconocemos que no es sencillo lidiar con las frustraciones y enojos de nuestros niños. Pero depende pura y exclusivamente de nosotros tener paciencia para poder darle las herramientas necesarias para enfrentarse a esta clase de situaciones.

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